8/19/2024

LA ADICCIÓN AL SUFRIMIENTO

 

Comprender por qué algunos individuos se sienten atraídos por el sufrimiento, incluso cuando tienen la oportunidad de cambiar su situación, requiere una mirada profunda en los mecanismos neuronales;  es un tema complejo que involucra múltiples factores, tanto psicológicos como biológicos.

Los neurotransmisores, mensajeros químicos del cerebro, desempeñan un papel crucial en este fenómeno.

El papel de los neurotransmisores: 

Dopamina: Generalmente asociada con el placer y la recompensa, la dopamina también puede estar involucrada en la búsqueda de sensaciones intensas, incluso si son dolorosas. Algunas personas pueden experimentar un "subidón" de dopamina al enfrentarse a situaciones difíciles, creando un ciclo de refuerzo negativo.
Serotonina: Relacionada con el estado de ánimo, el apetito y el sueño, la serotonina baja puede contribuir a la depresión y la ansiedad. En algunos casos, el sufrimiento puede ser una forma de autocastigo, como si la persona sintiera que no merece la felicidad.
Noradrenalina: Implicada en la respuesta de "lucha o huida", la noradrenalina puede aumentar la sensación de alerta y excitación. En situaciones de estrés crónico, niveles elevados de noradrenalina pueden contribuir a la adicción al sufrimiento.
Endorfinas: Conocidas como los analgésicos naturales del cuerpo, las endorfinas también pueden producir una sensación de euforia. En algunos casos, el cuerpo puede liberar endorfinas en respuesta al estrés o el dolor, creando una especie de "adicción" a estas sensaciones.

¿Cómo se forma esta adicción?

Plasticidad neuronal: El cerebro es un órgano altamente adaptable. Las experiencias repetidas, como el sufrimiento, pueden fortalecer ciertas conexiones neuronales y debilitar otras. Con el tiempo, estas nuevas conexiones pueden hacer que la persona sea más susceptible a buscar situaciones dolorosas.
Refuerzo negativo: Al igual que las adicciones a sustancias, el sufrimiento puede proporcionar un alivio temporal a emociones negativas como la ansiedad o la culpa. Este alivio actúa como un refuerzo negativo, motivando a la persona a repetir el comportamiento.
Factores genéticos: La predisposición genética puede influir en la forma en que el cerebro responde a los neurotransmisores y al estrés, aumentando el riesgo de desarrollar patrones de comportamiento autodestructivos.

Es importante destacar la complejidad del cerebro: La adicción al sufrimiento es un fenómeno multifactorial que no puede explicarse únicamente por los neurotransmisores. Factores psicológicos, sociales y culturales también juegan un papel importante.
Si bien la investigación en este campo aún está en curso, existen diversas terapias alternativas, algunas basadas en programación neurolingüística, lo cierto es que es virtualmente imposible superar estas adicciones si no se reconocen, como cualquier otra adicción.

En mi propia experiencia de acompañamiento a usuarios con esta enfermedad, es un poco abrumador descubrir que la gran mayoría de personas afectadas por estas adicciones, no están preparadas para superarlas, dado que les cuesta entender que el problema reside dentro de ellos mismos. Porque "¿Por qué iba una a querer sufrir así?"


NEOLIBERALISM

 


Vamos a intentar contribuir un poco al ecosistema de la in-formación en contraposición a la des-información social, auspiciada por los grandes monopolios financieros que controlan este planeta y que nos tienen sumidos en una de las décadas más oscuras de la psicología humana desde la segunda guerra mundial, tratando de explicar un poco el origen del término "Neoliberalismo".

El término "neoliberalismo" tiene un origen bastante preciso. Nació en un coloquio que tuvo lugar en París entre el 26 y el 30 de agosto de 1938. Este evento, conocido como Coloquio Lippmann, se centró en discutir el libro de Walter Lippmann, "The Good Society", y en él se planteó la idea de reformar el liberalismo clásico.

Alexander Rüstow, un sociólogo y economista alemán (del progresismo blando de la nueva izquierda), fue quien acuñó el término en este contexto. La intención era encontrar un "tercer camino" entre el liberalismo clásico y la planificación económica propuesta por el socialismo.

¿Por qué se llama "neoliberalismo"?
Aunque el término se acuñó en los años 30, el neoliberalismo como ideología económica ganó mayor relevancia y se popularizó a partir de las décadas de 1970 y 1980. Esto se debe principalmente a:

Crisis del modelo keynesiano: Las crisis económicas de los años 70 pusieron en duda la efectividad del keynesianismo, que proponía la intervención del Estado en la economía y que por cierto, se ha convertido en la base epistemológica de la formación en ciencias económicas de casi todas las universidades del mundo.

 A partir del Consenso de Washington (1989), donde se postularon políticas que propugnaban la estabilización macroeconómica mundial, la liberalización económica con respecto al comercio, la reducción del Estado y la expansión de las fuerzas del mercado dentro de la economía interna, entre otras. Como puede verse, políticas contrarias a la teoría económica planteada por Keynes, quien propone mayor control por parte del estado, de la política macroeconómica y mayores restricciones e impuestos a la empresa privada.

Ahora bien; la linguística, tradicionalmente enfocada en el estudio de la lengua, se transformó en una poderosa herramienta para la manipulación social. A través de la modelación del lenguaje, es posible diseñar discursos que no solo transmiten información, sino que moldean la percepción y las actitudes de las personas. Todo esto fue muy bien descrito por George Orwell en su famosa novela distópica "1984", sobre cómo crear una Neo-lengua para condicionar la psiquis de la masa. Esto abrió la puerta a la creación de narrativas cuidadosamente diseñadas para influir en la opinión pública. Al modelar patrones lingüísticos y semánticos, se pueden construir mensajes que resuenen emocionalmente con un público determinado, fomentando así la adopción de nuevas ideas o creencias; se podrían plantear ciertos límites éticos, pero nada que no se pueda correr o estirar un poquito. 
Este fue uno de los más importantes aciertos de la agenda del foro de Sao Paulo, al implementar las ideas plasmadas en los cuadernos de Gramsci, usando el término "Neoliberalismo" para describir lo que el discurso progresista determina como las más inmorales prácticas macroeconómicas, ideadas por la "clase opresora" contra la "clase oprimida". Fue así como se acuñaron desde la academia, referentes disparadores de la antipatía natural que genera cualquier injusticia, términos como "fascistas", "imperialistas", "extrema derecha" entre otros, para referirse a todo aquel que se oponga al modelo económico estatista que propone el modelo Keynesiano.  

En resúmen, el término Neoliberalismo, aunque nació para describir una instancia económica intermedia y progresista (liberal), terminó siendo usada para describir la injusticia social, reflejando como su sinónimo más "naturalmente" asociado: La Extrema derecha.

Pero hagamos un sencillo ejercicio mental: Aunque tuvieras mucha sed, ¿Comprarías una botella de agua cuya etiqueta diga "Neoliberalism"? 
Exacto. Un excelente trabajo de marketing como puedes observar.

En un siguiente ensayo, estaremos mencionando los casos históricos más relevantes que responden a sistemas de Extrema Derecha y su vinculación con la macro-economía.