11/19/2025

LA IMAGEN DE LA DISCORDIA

 


Yo sólo quería conmemorar el día del hombre, pero al parecer, lejos de mi intención de evaluar el valor masculino basado en la funcionalidad histórica de miles de años, se polarizó para que pareciera un ataque frontal a la inseguridad emocional que el radicalismo de género parece dar sentido en la vida de algunas personas. Espero con todas mis fuerzas y encenderé una vela para que este ensayo no sea catalogado como mansplaining.

Históricamente, el valor del varón en la mayoría de las sociedades se cimentó en su capacidad para asumir riesgos físicos y ser el principal proveedor de recursos esenciales. En las sociedades de cazadores-recolectores, el éxito en la caza y la defensa del grupo (funcionalidad de supervivencia) era directamente proporcional al estatus y valor de un hombre; todo parece indicar según el feminismo postmoderno, que fue un constructo social para robarle el protagonismo e importancia de la mujer en la conquista del mundo.

Con el advenimiento de la agricultura y luego la industrialización, este rol se tradujo en la capacidad de trabajo físico y la generación de riqueza o producto (funcionalidad económica). El reconocimiento y el "amor" (en el sentido de validación social y pareja) eran a menudo un resultado directo de su efectividad en estos roles. Digo era porque hasta hace un par de horas, me hicieron caer en cuenta que esto ya cambió. Cambió y yo al parecer era el único que desconocía que hoy en día las mujeres eligen y aman a los hombres, aunque estos no jueguen roles de proveedores en funcionalidad de supervivencia; recién acaba de permear mi comprensión el postulado de Shakira de que las mujeres ya no lloran, sino que facturan. Ahora todo tiene sentido.

Si bien es cierto que, en contraste con el rol funcional del hombre, el "amor incondicional" se ha asociado históricamente con la Maternidad y el Cuidado dando como resultado que el valor de la mujer se haya ligado a la función reproductiva y de cuidado dentro del hogar, de tal suerte que el afecto materno ha sido idealizado a menudo como la forma más pura de amor incondicional, lo cual es probablemente el efecto placebo más diabólico de la estrategia envolvente del patriarcado opresor. Después podemos discutir cómo este, que ha sido el motor despiadado de la civilización, ha derivado en injusticias gracias a la división que dejó al hombre con un valor social más condicional, atado a su rendimiento, mientras que las figuras asociadas al cuidado y la dependencia (mujeres y niños en sus roles tradicionales) disfrutan de una forma de aceptación más intrínseca e incondicional.

Sería muy interesante conocer algún tipo de estadística social, algún proyecto de investigación científica, que nos permitiera conocer la posición de los hombres de este planeta, que no aportan nada en la escala de valores, no sólo de las mujeres sino de toda la especie humana; algo que nos permitiera descartar y archivar este post, como una verdadera provocación ideológica. Algo que nos permitiera esclarecer el ranking de hombres que no están preparados para aportar recursos y mitigar riesgos para cualquier célula social, dentro de la escala de valores que usan las mujeres, no sólo para amar a un hombre, sino para que sea su pareja en esta simple y brutal economía de la supervivencia.  

Nos hemos enfrascado en un circo teórico. Hemos cambiado la lucha tangible por la supervivencia por una guerra de narrativas donde el enemigo es etéreo. Hemos creado una cultura donde cualquier intento de explicar, liderar o incluso corregir, es diagnosticado automáticamente como un síntoma de un sistema de dominación, rebajando las interacciones humanas (incluyendo las tóxicas, que existen) a simples etiquetas ideológicas vacías. No quieren un diálogo, quieren un diagnóstico.

Llámame machista opresor heteropatriarcal, pero sí: las mujeres y los niños primero.

Y el que no aporta que no estorbe.


11/15/2025

La Paradoja Narcisista del consumismo Sentimental: Hipocondría Moral y Despolitización de la Culpa

 


El Espejo de la Angustia Sentimental

La Hipocondría Moral es el síntoma cultural de una sociedad que ha sustituido la acción política eficaz por la gestión emocional de la culpa. Tomando prestado el marco conceptual de Pau Luque y Natalia Carrillo, este fenómeno describe la patología social donde el individuo, a menudo perteneciente a las clases bienestantes del Occidente global, experimenta un miedo hipertrofiado a la incorrección política, manifestado como una preocupación obsesiva y paralizante por las injusticias sistémicas del mundo.

El hipocondríaco moral no se preocupa realmente por el mal que hay en el mundo. Su objetivo no es remediar una injusticia objetiva, sino purificar la propia imagen moral ante un tribunal social incesante potencializado por las redes sociales. Sostenemos que una porción significativa del activismo y del discurso de los movimientos autodenominados progresistas (de izquierda y derecha) ha caído en esta trampa narcisista, desviando recursos y energía del cambio estructural hacia la autovalidación sentimental. Existe un sospechoso parecido entre esta conducta y la evasión de la responsabilidad material.

La esencia de la Hipocondría Moral radica en la confusión entre la culpa (un sentimiento interno) y la responsabilidad (una obligación de actuar). Para el hipocondríaco, la intensidad de su angustia por los males del mundo es directamente proporcional a su valor moral. El acto de sentirse abrumado por la desigualdad, el cambio climático o el racismo se convierte en un sustituto del esfuerzo político sostenido y frecuentemente incómodo.

Este desplazamiento tiene una función clara: desviar la atención de la responsabilidad material y estructural del individuo dentro del sistema. Si la culpa se vuelve total, ubicua y por lo tanto imposible de satisfacer mediante la acción real, el individuo se libera paradójicamente de la necesidad de cualquier acción que trascienda la performance. La Matrix, en su infinito ingenio, por supuesto ha aprendido a monetizar y capitalizar la indignación.

Observamos tres manifestaciones recurrentes de esta patología en esferas de la militancia contemporánea, que a menudo se proclama como "progresista" o de vanguardia ética:

1. El Maniqueísmo de la Pureza y la Caza Interna

La Hipocondría Moral fomenta una política de la pureza absoluta. Si la perfección moral es el objetivo (sentirse $100\%$ correcto), cualquier imperfección dentro de la coalición se percibe como una amenaza existencial al propio proyecto. Esto se manifiesta en la Obsesión con la Incorrección. El esfuerzo intelectual cultivado desde las aulas del saber, se dedica a detectar y sancionar la desviación ideológica mínima (el "microprecio") dentro del propio grupo, en lugar de combatir el poder real externo.

2. La Cultura de la Cancelación Internalizada: El cancellation actúa como un mecanismo de purga moral. Al expulsar al "impuro", el resto del grupo eleva su estatus moral. Claramene, esto no es justicia, sino un ejercicio de poder para alcanzar la tranquilidad hipocondríaca. La culpa colectiva se externaliza sobre el chivo expiatorio, permitiendo que la mayoría continúe con su vida sin revisar sus verdaderas complicidades sistémicas.

3. El espectáculo del Sufrimiento y la Mediación Digital. La urgencia de las redes sociales ha convertido la indignación en un bien de consumo y el sufrimiento moral en una divisa social. El Performace de la Compasión, es la respuesta primaria a una injusticia lejana, es la publicación de un hashtag, es el cambio de un avatar o la condena pública. El objetivo de este acto es asegurar que la comunidad digital registre la correcta orientación moral del individuo. El valor reside en el espectáculo de la solidaridad, no en su eficacia material. Si el acto de "viralizar" un mal reemplaza al acto de organizarse o reformar, estamos ante una simulación moral. La constante exposición al sufrimiento global sin la infraestructura política para procesarlo, conduce a una fatiga de la compasión. El hipocondríaco moral se siente abrumado por todo, y la única respuesta posible es la pasividad o la queja, cerrando el circuito del narcisismo: me siento tan mal que… Soy una buena persona.

Muchos movimientos progresistas (reitero mi percepción de que no son exclusivos de la “izquierda” como mucha gente cree, sino que abraca un amplio sector de la “derecha” reformista, y si no, revisen twitter) en su intento de ser coherentes, caen en la práctica de abordar problemas sistémicos como si fueran solo problemas de elección individual.

Si no se han visto nunca la película “Dogville”… es una genialidad estética que sintetiza mi postulado.

Y recuerda, no es nada personal.


10/31/2025

CUANDO LA UNIVERSIDAD SE VUELVE UNA FÁBRICA DE PAPELES


¿Son impresiones mías o la universidad, la academia -en general- se ha convertido en un laberinto de manuales de procedimiento, un ejército de auditores internos y un decanato más preocupado por el "CUMPLIMIENTO" que por el CONOCIMIENTO?

Llámenme orate, pero siento que hemos permitido que los estándares de calidad diseñados para optimizar la producción de tornillos y software—como la omnipresente ISO 9001—se trasladen sin criterio a la formación de SERES HUMANOS. Este es un secuestro corporativo ¿Producimos Saber o Cumplimiento?

Las certificaciones son, por naturaleza, sistemas de gestión. Prometen eficiencia, reducción de errores y satisfacción del "cliente". Su lengua franca es la del proceso, el diagrama de flujo y la evidencia documental. En lugar de discutir la filosofía de Kant o el futuro de la bioética, le estamos dedicando miles de horas-personas y presupuestos astronómicos a Rellenar la Casilla de "Evidencia": ¿Cómo "evidencias" que un estudiante ha alcanzado la madurez cultural o la agudeza crítica, la proficiencia de una segunda lengua? Lo reduces a una rúbrica, un formulario y una estadística de "Satisfacción Estudiantil" o una prueba estandarizada. Todo se pierde en el checklist.

Estamos más preocupados por las auditorías permanentes que por la innovación pedagógica y la didáctica. El vicerrectorado académico muta en un Risk Management Office. El foco ya no está en contratar al mejor filólogo, sino al técnico que sepa interpretar la NTC 5555 y evitar una "No Conformidad Mayor" en la próxima visita. La pedagogía se arrodilla ante la burocracia.

Cuando el Manual de Calidad pesa más que el Proyecto Educativo Institucional (PEI), hemos cruzado el punto de no retorno. Ya no somos un faro de conocimiento; somos una fábrica de certificados con licencia para educar. Estamos sometidos a la Tiranía de la Métrica. Lo Holístico no es tan relevante; nos pagan para cumplir horarios estrictos, por ocupar un espacio en una oficina. Por cierto, un estudio indica que el 85% de los “líderes” admite que el modelo híbrido de trabajo ha dificultado la confianza en la productividad, sugiriendo que el problema no es de rendimiento real, sino de la obsesión de la gerencia por el control y la visibilidad (justo el punto que critica la Canvas sobre la "auditoría").

Así las cosas, la formación holística, cultural y espiritual es, por definición, difusa, compleja e intangible. Su valor se mide en la capacidad de tu cliente potencial para enfrentarse a la incertidumbre, para ser un ciudadano ético y para encontrar sentido más allá del cheque de pago.

Pero qué pasaría si yo planteo la posibilidad de una formación más holística… Los certificadores me preguntarán: “¿Cuál es el indicador de desempeño (KPI) para la 'Formación Espiritual'?” “¿Cómo, estimado profesor, se documenta el ‘impacto cultural’ en la Tasa de Graduación?” “¿Qué evidencia objetiva tenemos de la 'madurez ética'?”

Como estas variables no son fáciles de medir, estandarizar o auditar, la solución institucional es la más cobarde: minimizar su peso curricular.

Se priorizan los programas de alto rendimiento en empleabilidad inmediata, los soft skills empresariales y las competencias técnicas específicas (que sí pueden validarse con una norma sectorial). Las humanidades, las artes, la filosofía, todo lo que te hace un ser humano completo y no solo un engranaje productivo, es reducido a un crédito optativo o peor aún, a un mero epígrafe en el PEI que nadie audita con rigor.

La certificación no mide lo bien que educas; mide lo bien que documentas que dices haber educado.

Pero evaluemos la pertinencia: Una norma técnica para un laboratorio de ingeniería, que garantiza el calibrado de equipos (ISO/IEC 17025), es pertinente para la seguridad y la calidad técnica.

El traslado de un modelo de gestión de riesgos empresariales a la labor del docente, pidiéndole documentar cada interacción y cada diseño de clase como si fuera un proceso fabril, es totalmente impertinente para la formación holística. Estamos obsesionados en demostrar a un tercero que tenemos procedimientos, en lugar de invertir ese esfuerzo en el único producto real que promete: la transformación del estudiante.

La educación es un acto de fe, de riesgo intelectual y de crecimiento intangible. Al someterla al yugo de la norma técnica, la hemos desinfectado de todo riesgo, de toda pasión y de toda humanidad. El resultado es un graduado técnicamente apto, pero culturalmente desarmado. 

Ahora sí que me van a echar... Bueno, que fluya lo que tenga que fluyar.

 


10/30/2025

LA CORRELACIÓN NO INDICA CAUSALIDAD

 


Hay cosas que parecen obvias; tan obvias, que la mayoría las repite con la convicción de quien ha tocado la verdad con los dedos grasientos de la certeza.

Pero lo obvio —ese tótem moderno de la mente perezosa— suele ser el refugio del que no piensa, sino que reacciona, pero cree que piensa.

La imagen por ejemplo, es simple: dos gaviotas, una arriba, una abajo; y un madero doblado exactamente donde uno está intacto.

El cerebro, siempre ansioso por cerrar patrones, concluye: “La gaviota dobló el madero.” Ahí lo tienes: el pensamiento mágico con disfraz de lógica. Sé que estás pensando, "no, no fue la conclusión a la que yo llegué" (yo saqué 5 en matemáticas), ya pero sólo porque tu mente te dice que una gaviota no podría haber partido el madero con su peso.

No, no lo sabes pero tu mente busca siempre unir puntos que jamás se tocaron, explicando causas que jamás existieron. Yo no me inventé esto, no te enojes conmigo, el cerebro odia el vacío tanto como el ego odia el silencio. Y en ese intento desesperado por encontrar sentido, fabricamos causas, inventamos culpables, canonizamos coincidencias.

El problema no es ver patrones; el problema es confundir la coincidencia con la verdad, la correlación con la causalidad, la apariencia con la comprensión.

Es el mismo mecanismo que hace que alguien crea que leer frases en tiktok te hace sofisticado, que tener twitter te mantiene informado, que lo que ves en instagram refleja la realidad de las personas, que tener muchos títulos te hace inteligente. Correlación no implica causalidad. 

Repetir conceptos no implica comprensión. La correlación no implica que sepas de qué carajos estás hablando.

A veces, el verdadero acto de inteligencia no es opinar, sino observar en silencio. Mantener el hocico cerrado —como diría el filósofo que aún no escribió nada pero ya entendió más que muchos—. Porque callar frente a lo que no comprendemos no es rendirse: es autorespeto, amor propio; respeto al misterio, al proceso, al momentum que toma algo en ser realmente entendido.

Quizás esa sea la lección escondida entre las gaviotas y el madero torcido.

No todo lo que parece conectado lo está. No todo lo que se calla es por ignorancia o temor. A veces, el silencio es el único lugar donde la verdad respira sin ser interpretada.

Espero que nada de lo dicho aquí te haya ofendido, odiaría pasar otro fin de semana reflexionando sobre los sentimientos heridos de los demás por las cosas que a veces digo.

10/23/2025

TOP 5 DE LO MALO DE SER SARCÁSTICO

 



En mi experiencia, las 5 peores consecuencias de ser sarcástico son:

5. A veces te toca tratar con personas muy literales, lo que es una tragedia porque me encantan los literales... Tienen la mirada inteligente de la vaca. 

4. Nunca saben cuándo estoy hablando en serio. Mi culpa totalmente, no me imagino lo difícil que es tener que usar el cerebro para... interpretar contextos. Debo cambiar.

3. Te acusan de ser pasivo-agresivo. Un absurdo por completo, yo me identifico como activamente encantador. Algunos incluso creen que soy adorable.

2. No entienden tus chistes, lo que es una excelente oportunidad para que me pidas explicación de mis chistes. Pocas cosas nos hacen tan felices a los sarcásticos como eso y hacer feliz a la gente está en mi ADN.

1. Le caes mal a la gente. Uff, lo peor del mundo... Cargo yo unas ganotas de esforzarme lo máximo posible, sólo para caerte bien a ti.

9/13/2025

LA NECROFILIA MORAL II

 


Recién me enteré del as**si**na**to del activista conservador Charlie Kirk; (curiosamente, en redes sociales no se puede decir la palabra as**si**na**to por razones políticas, pero nos parece justificable que as**se**sinen a cualquier individuo por razones políticas). Siempre había relacionado esto con una enfermedad moral, pero ya no; estoy estudiando algunos temas psiquiátricos que me parecen más pertinentes pero ya les contaré.

Yo solía ver los debates de Charlie, casi siempre relacionados con su posición provida/antiaborto. De una elocuencia y una claridad mental, prístina. No sé, no me parecía a mí que diera discursos de odio como le llama el zurderío a todo lo que no coincida con sus posiciones políticas; nunca lo vi ofendiendo y en cambio sí, siendo permanentemente ofendido por la generalidad de esta gentuza con síndrome de superioridad moral con quienes debatía; siempre respondió con amabilidad y gentileza, con datos científicos, estadística y argumentos sólidos; ya sabemos que esta enfermedad mental (fanatismo) no acepta el razonamiento lógico como argumento, después de todo, ninguna cantidad de evidencia es suficiente para educar a un imbécil. Los "defensores" de los derechos de los demás, los más "humanistas", los más "justos", suelen ser capaces de cometer las mayores atrocidades en nombre del bien; la gran mayoría de buenistas no se atreven a tomar un rifle para as**si**nar a un ser humano por pensar diferente, pero por miedo a las consecuencias legales, no por su alta inteligencia espiritual. 

Una vez más lo digo y lo reitero: No hay porquería más peligrosa que esa ralea de gente que cree que hace la voluntad de Dios o del pueblo.

De esos "humanistas" líbranos señor.

La tolerancia ha alcanzado el nivel en el que las personas inteligentes tienen prohibido expresarse, para no ofender a los imbéciles.

Paz en su tumba Charlie. 

8/14/2025

LA NECROFILIA MORAL

 


Dudé en hacer esta columna para mi blog, no por que fuese leída y censurada, porque después de todo la necesidad mía es escribir, no ser leído, sino porque dudaba de que pudiera darle un buen gusto literario a un tema tan pútrido; no hay forma de embellecer un inodoro público, dañado y muy usado.

Pero voy a hacer mi mejor esfuerzo.

Algunos no nos habíamos recuperado de la noticia del atentado del precandidato Miguel Uribe y su lucha contra la muerte y los comentarios de pésimo gusto que brotaron del corazoncito de esas personitas que se sienten moralmente por encima del resto, pero que si les mueles el cerebro producen menos de medio kilo de caca. 

Estos fieles representantes de la república bolivariana de Colombia, encontraron la forma de degradar aún más su ya miserable condición mental/espiritual, porque uno puede estar o no de acuerdo con sus limitaciones intelectuales que se esfuerzan tanto en ventilar públicamente, pero es que los comentarios tan... desafortunados como demenciales que ha generado en esta gentuza paupérrima la muerte del precandidato, supera las expectativas de cualquier experimento freudiano. 

Yo tengo una teoría, y es porque me resisto a creer que un individuo que alguna vez fue un niño, haya sufrido tal cantidad de abusos que le hayan convertido en un psicópata tan disfuncional (porque los hay funcionales), carente de cualquier vestigio de sentido común y humanitario. No me es creíble que quienes publican esos estados, puedan ser gente que tienen padres, hermanos o hijos; no les pudieron haber hecho tanto daño. De verdad, me resisto. Yo prefiero creer que son contactos, (Amigos no, porque no creo tener tan mal gusto de tener amigos con ese tipo de retraso mental), a quienes les robaron sus cuentas y las usan para Dios sabrá que agendas ocultas. Si por casualidad no es el caso y efectivamente son contactos que ostentan tan alto grado de degradación moral, por favor, cancéleme, elimíneme de su lista de contactos, no me importa si es de izquierda o derecha (para empezar, un amigo mío real, conocería así fuera tangencialmente el gráfico de Nolan); pero sobre todo, entendería que sea que hayan asesinado a un líder del espectro político que sea, no podría exponer lo que Erich Fromm tipificó como carácter necrofílico del individuo humano, sin avergonzarse de haber nacido. No, no me interesa ni como contacto y menos como amigo. 

Me voy a tomar le molestia de revisar estos perfiles y los dejaré marchar; sigan su curso natural hacia la manifestación de la enfermedad y putrefacción en sus cuerpos y que el demonio los bendiga. 

2/08/2025

LA PEDAGOGÍA DE LA ENVIDIA

 


Max Scheler, en su obra "El resentimiento en la moral", nos legó un análisis profundo y provocador sobre el papel de este sentimiento en la configuración de nuestros valores y juicios morales. El resentimiento, según Scheler, surge de la impotencia y la envidia, y se manifiesta como una hostilidad contenida hacia aquellos que percibimos como superiores o más afortunados que nosotros.

Ese sentimiento tan "noble" que nos impulsa a buscar la igualdad, no por un genuino deseo de justicia, sino por el amargo sabor de la envidia. ¡Es una verdadera lástima que la "moral" de nuestro tiempo, tan preocupada por la "inclusión" y la "equidad", se alimente de este sentimiento tan mezquino!

Scheler nos muestra cómo el resentimiento puede llegar a pervertir nuestros valores, llevándonos a negar la valía de aquellos que nos superan y a exaltar la mediocridad como un ideal. ¡Qué astutos quienes han deconstruido la envidia disfrazándola de virtud!

Pero no todo está perdido... Felizmente, el internet garantiza la democratización del conocimiento, la información. Este veneno disfrazado de néctar de la "justicia social", que ha sido distribuído a través del sistema educativo, de algunos sectores de la religión, de la politización y la polarización de las redes sociales y la mass media e inoculado en la conciencia colectiva de la humanidad, está empezando a ser contrarrestada por su contraparte filosófica, científica, antropológica y racional. No estamos solos, haremos gala de la pizca de sentido común que no lograron adoctrinar con el proyecto global Gramnciano. Aún hay esperanza.



1/22/2025

PRIMADO NEGATIVO

 


Todo el mundo espera que algo “increíble” suceda en la vida, una experiencia increíble, una relación increíble, una pareja increíble, un empleo increíble, un negocio increíble.

Y cuando aparece, pues obviamente no lo vemos; porque no es creíble. Es lo que hemos estado esperando, algo que no es posible para nuestra mente creer, aceptar. Por suerte, nuestras creencias (lo creíble), no nos la dijeron individuos “importantes”, o entidades “inescrutables”, o familiares “inexpugnables”, no. Todo lo que pensamos, todo en lo que creemos (lo creíble), está debidamente comprobado por nosotros. 

¿Te imaginas donde no fuera así? Por Dios, qué peligro tener una vulnerabilidad mental humana que pudiese ser aprovechada por Inteligencias artificiales y naturales para dominar la humanidad. Imagínate la posibilidad de que autoridades certificadas afirmaran al unísono que una vacuna, se me ocurre ahora, sea irrestrictamente necesaria para evitar la gripa digamos; o que las grandes corporaciones y bancos centrales mundiales afirmaran que el sistema financiero mundial tuviera que sostenerse en el valor simbólico de un papel que un gobierno estipulase como sostenible… O que mentes oscuras creasen un sistema educativo que adoctrinase a los individuos desde niños a no cuestionar ninguna autoridad (ergo, ninguna creencia emitida por una autoridad), sólo obedecer y creer. Semejante escenario distópico me quitaría el sueño.

En mis tardes de insomnio reflexivo, he llegado a imaginar otros planetas por allá en el espacio, que viviesen bajo verdades “incuestionables”; generaciones de niños que pasasen por un proceso de-formación académica y científica donde no existiese lo increíble, donde se adoctrinase para carecer de autocrítica y auto cuestionamiento; que se aprendiese en las escuelas lo que la nasa, la oea, la oms les dijese sin investigar, sin filtrar con el pensamiento crítico, sin la lógica, sin la Intuición. Un mundo sin búsqueda de la verdad.

Una vez incluso, durante una siesta inusitada, me despertó una pesadilla tipo The Walking Dead; donde la gente andaba por la calle mordiendo a los que pensaban distinto a ellos, incapaces de cuestionar sus creencias.

¿Te imaginas? ¿Un mundo donde las cosas más sencillas en las que crees, no pueden ser demostradas por ti? Por fortuna, en este nuestro planeta, tenemos herramientas que todos nosotros usamos a diario, como el método científico, para pensar con fundamentos propios. Después de todo ¿Quién en sus cinco sentidos (Nosotros averiguamos y concluimos que sólo eran cinco), cuando necesita establecer una creencia sobre cualquier fenómeno observable no sigue los siguientes pasos?

Observar el fenómeno, hacerse una pregunta razonable, formular una hipótesis propia, experimentar para probar su hipótesis, analizar el resultado y llegar a conclusiones. ¿A quién no le enseñaron eso desde que estamos en 2° grado?

Ni que fuéramos idiotas para simplemente creer lo que las entidades gubernamentales, científicas, religiosas, políticas, de este planeta, nos declaran como verdad. Nosotros sí estamos despiertos, sí estamos seguros de todo lo que creemos; de cada concepto, de cada creencia.

Nosotros sí vivimos en la realidad.


1/01/2025

FALTAN 5 PA' LAS DOCE

 


¿Funcionan las 12 uvas, o los calzones amarillos, o correr con la maleta alrededor de la manzana...?

Absolutamente, sí.

La idea de que el subconsciente pueda ser "reprogramado" a través de la intencionalidad de las emociones es un concepto fundamental en diversas disciplinas como la psicología, el coaching y la programación neurolingüística (PNL).

Pero ¿Por qué existe la posibilidad de que esto sea así?

Nuestro subconsciente actúa como un vasto almacén de creencias, experiencias y patrones de comportamiento que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida. Muchas de estas creencias se forman en la infancia y se almacenan de manera inconsciente. Las emociones son como una especie de "pegamento" que une nuestras creencias a nuestras experiencias. Cuando experimentamos una emoción intensa en relación con una idea o situación, esa conexión se fortalece en nuestro subconsciente.

Si existe un argumento en contra del funcionamiento de este ejercicio de las 12 de la noche de fin de año, es ese justamente. Que sólo suele hacerse una sola vez cada 365 días; pues resulta que al repetir una emoción de manera consistente y con convicción, estamos enviando una señal clara a nuestro subconsciente de que esa es la nueva creencia que queremos establecer. Con el tiempo, el cerebro crea nuevas conexiones neuronales que refuerzan esta nueva creencia, modificando así los patrones de pensamiento y comportamiento existentes. (Patrones de respuesta y toma de decisiones diarias).

No sé, no estoy seguro que tengamos la fortaleza emocional suficiente para imprimir semejante descarga de energía como para que sea impreso en el subconsciente por sólo unos cuantos minutos una vez al año. (Es mi opinión pero puedo estar muy equivocado)

Existen diversas técnicas y herramientas para reescribir en el subconsciente, entre ellas:

La Visualización: Crear imágenes mentales vívidas y detalladas de la nueva realidad que deseas crear.

Afirmaciones (positivas o negativas): Repetir frases cortas y poderosas que expresen las creencias que deseas o temes adoptar. Todo depende de tus intenciones.

Meditación: Practicar la meditación para calmar la mente y acceder a niveles más profundos de conciencia.

Hipnosis: Utilizar la hipnosis para acceder al subconsciente de manera más directa y sugerir nuevas ideas y patrones de comportamiento.

Coaching: Trabajar con un coach para identificar y transformar creencias limitantes.

Aunque infelizmente este término ha sido abusado por toda suerte de charlatanes, el acompañamiento de alguien que haya realizado o esté desarrollando un proceso similar, puede ser orientador.

De cualquier modo, esas técnicas sólo funcionan si generan la suficiente carga de energía emocional consistente como para imprimir códigos y crear nuevas redes neuronales.

Es importante tener en cuenta que sin un deseo absolutamente claro y un objetivo lo suficientemente atractivo y significativo es virtualmente improbable, sino imposible, generar algún cambio.

El apoyo de un profesional puede ser beneficioso. Seguramente enfrentarás dificultades para cambiar tus patrones de pensamiento, un terapeuta o coach puede brindarte las herramientas y el apoyo necesarios.

Como descargo, me gustaría finalizar aclarando que este no es un proceso para todo el mundo. La mayoría de la gente se encuentra muy cómoda en su incomodidad y no está mal. Dedicar tiempo, energía, dinero en un proceso como este, precisa de un deseo de cambio mayor a la inversión. Necesita sentir que vale la pena hacerlo y nuestro cerebro está diseñado biológicamente para evitarnos el esfuerzo; de modo que siempre intentará convencerte que igual ahora no estás tan mal y que no es necesario hacer ningún cambio. No te dejes convencer por nadie y menos por mí, de que necesitas un cambio positivo en tu vida; has sobrevivido hasta ahora y yo no veo por qué no puedas seguir haciéndolo hasta que te mueras.

En todo caso, te deseo un muy feliz 2025 y que la planeación de tu subconsciente actual se te cumpla, como obviamente sucederá.  

¡Salud!