¿Funcionan las 12 uvas, o
los calzones amarillos, o correr con la maleta alrededor de la manzana...?
Absolutamente, sí.
La idea de que el
subconsciente pueda ser "reprogramado" a través de la intencionalidad
de las emociones es un concepto fundamental en diversas disciplinas como la
psicología, el coaching y la programación neurolingüística (PNL).
Pero ¿Por qué existe la
posibilidad de que esto sea así?
Nuestro subconsciente
actúa como un vasto almacén de creencias, experiencias y patrones de
comportamiento que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida. Muchas de estas
creencias se forman en la infancia y se almacenan de manera inconsciente. Las
emociones son como una especie de "pegamento" que une nuestras
creencias a nuestras experiencias. Cuando experimentamos una emoción intensa en
relación con una idea o situación, esa conexión se fortalece en nuestro
subconsciente.
Si existe un argumento en
contra del funcionamiento de este ejercicio de las 12 de la noche de fin de
año, es ese justamente. Que sólo suele hacerse una sola vez cada 365 días; pues
resulta que al repetir una emoción de manera consistente y con convicción,
estamos enviando una señal clara a nuestro subconsciente de que esa es la nueva
creencia que queremos establecer. Con el tiempo, el cerebro crea nuevas
conexiones neuronales que refuerzan esta nueva creencia, modificando así los
patrones de pensamiento y comportamiento existentes. (Patrones de respuesta
y toma de decisiones diarias).
No sé, no estoy seguro
que tengamos la fortaleza emocional suficiente para imprimir semejante descarga
de energía como para que sea impreso en el subconsciente por sólo unos cuantos
minutos una vez al año. (Es mi opinión pero puedo estar muy equivocado)
Existen diversas técnicas
y herramientas para reescribir en el subconsciente, entre ellas:
La Visualización:
Crear imágenes mentales vívidas y detalladas de la nueva realidad que deseas
crear.
Afirmaciones (positivas o
negativas): Repetir frases cortas y poderosas que
expresen las creencias que deseas o temes adoptar. Todo depende de tus
intenciones.
Meditación:
Practicar la meditación para calmar la mente y acceder a niveles más profundos
de conciencia.
Hipnosis:
Utilizar la hipnosis para acceder al subconsciente de manera más directa y
sugerir nuevas ideas y patrones de comportamiento.
Coaching:
Trabajar con un coach para identificar y transformar creencias limitantes.
Aunque infelizmente este
término ha sido abusado por toda suerte de charlatanes, el acompañamiento de
alguien que haya realizado o esté desarrollando un proceso similar, puede ser
orientador.
De cualquier modo, esas
técnicas sólo funcionan si generan la suficiente carga de energía emocional consistente
como para imprimir códigos y crear nuevas redes neuronales.
Es importante tener en
cuenta que sin un deseo absolutamente claro y un objetivo lo suficientemente
atractivo y significativo es virtualmente improbable, sino imposible, generar
algún cambio.
El apoyo de un
profesional puede ser beneficioso. Seguramente enfrentarás dificultades para
cambiar tus patrones de pensamiento, un terapeuta o coach puede brindarte las
herramientas y el apoyo necesarios.
Como descargo, me
gustaría finalizar aclarando que este no es un proceso para todo el mundo. La
mayoría de la gente se encuentra muy cómoda en su incomodidad y no está mal. Dedicar
tiempo, energía, dinero en un proceso como este, precisa de un deseo de cambio mayor
a la inversión. Necesita sentir que vale la pena hacerlo y nuestro cerebro está
diseñado biológicamente para evitarnos el esfuerzo; de modo que siempre
intentará convencerte que igual ahora no estás tan mal y que no es necesario
hacer ningún cambio. No te dejes convencer por nadie y menos por mí, de que
necesitas un cambio positivo en tu vida; has sobrevivido hasta ahora y yo no
veo por qué no puedas seguir haciéndolo hasta que te mueras.
En todo caso, te deseo un
muy feliz 2025 y que la planeación de tu subconsciente actual se te cumpla,
como obviamente sucederá.
¡Salud!

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