9/29/2024

URIBISMO VS PETRISMO - LAS NUEVAS RELIGIONES

 


En Colombia resulta más socialmente aceptable criticar a Jesucristo que a Petro o a Uribe.

¿Cómo se puede explicar tan ridícula adhesión incondicional a un político carismático a lo largo y ancho de la historia humana? Este es un fenómeno que ha intrigado a filósofos, historiadores y psicólogos por siglos; la psicología social ofrece tímidos argumentos entre los que se encuentran la necesidad de pertenencia, la debilidad de las masas por el autoritarismo tiránico de un líder a quien se le atribuyen poderes especiales, casi divinos; este culto se basa en la exageración de sus virtudes y la ocultación de sus defectos. la creencia popular en una figura mesiánica, salvadora desde lo político; en fin…

Es muy probable que quien sufra de miopía cultural, se le escape que el fenómeno de las nuevas religiones como el uribismo y el petrismo colombianas, son sólo una extensión local de una problemática mundial; por lo que seguramente desconocerá las implicaciones políticas y económicas que esta guerra de religioncillas trae bajo la manga para la base popular de la nación. Porque siempre, siempre habrá quien pague los platos rotos y siempre ha sido y será esto que justamente los politiquillos dicen defender: El pueblo.

Pero esta vez quiero hacer un experimento social… Con los hipotéticos lectores de este ensayo. Cada uno de ustedes va intentar ser consciente de los “razonamientos” que se izan en la medida que vayan leyendo la siguiente frase:

“Petro, como a cualquier político de cualquier país, de cualquier época de la humanidad, sólo le interesa el poder; está motivado por la búsqueda de su gloria personal. Igual que Uribe, igual que todos”.   

Si pudiste leer esto con absoluta tranquilidad, sin que un tumulto de argumentos y contraargumentos se galopara en tu cabeza. Déjame decirte que te encuentras dentro de un muy reducido grupo de individuos que comprende la naturaleza humana y la acepta.

Si al leer esa frase te sentiste incómodo/a, si sentiste la necesidad de expresar tu punto de vista en desacuerdo por las muy buenas razones que sin duda tienes para estarlo, es posible, y sólo digo: Es posible que hagas parte de lo que Le Bon llama “La masa”. Estás experimentando una transformación psicológica que disminuye tu capacidad de razonamiento crítico y aumentando tu susceptibilidad a la sugestión.

Si al leer esa frase, tu primer impulso es insultarme, soslayando cualquier tipo de argumento científico o intelectual, seguro/a de mi estupidez, mi inferioridad espiritual y/o ética… Bueno, como diría el gran filósofo: Te mordió la vaca.

Una afirmación como esa, la que hice sobre Petro y Uribe, la cual hice analizar con varios filtros especiales de la IA cambiando el nombre de los políticos en cuestión por muchos otros, contiene características claves del pensamiento racional:

Objetividad: Se busca la verdad más allá de las propias creencias o deseos.

Lógica: Sigue una secuencia coherente de ideas y argumentos.

Evidencia: Se basa en hechos comprobados y datos empíricos.

Verificabilidad: Puede ser confirmado o refutado a través de la observación o la experimentación.

Flexibilidad: Está abierto a nuevas evidencias y dispuesto a cambiar de opinión.

Criticidad: Evalúa cuidadosamente las fuentes de información y los argumentos.

Imparcialidad: Evita los sesgos personales y las emociones que nublan el juicio.

Espero que en vez de usar toda esa energía para enojarte conmigo o insultarme (así sea mentalmente), la uses para estudiar un poco más de historia, sobre todo desde distintos ángulos y fuentes; contrastando la información, aprovechando la observación y la formulación de hipótesis, la experimentación y el análisis de datos para llegar a conclusiones objetivas y verificables, así sea de forma empírica.

Pero para serte brutalmente sincero, creo que muy pocos llegaron a leer el ensayo. Suspendieron en las primeras líneas y ahora están buscando, desde la comodidad de un sofá, videos en TikTok, FB, IG, que coincidan con sus bien fundamentadas creencias.


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