10/18/2024

LA RESISTENCIA y LA ATARAXIA

 


Les presento a la fuente de todo sufrimiento en este sistema de vida. La resistencia es sinónimo de fricción, oposición; es por definición mecánica: La oposición que encuentra un cuerpo a ser deformado o roto cuando se le aplica una fuerza. Si esta no es la descripción auténtica de cualquier experiencia dolorosa, no sé qué puede ser.

Si esto es aplicable al campo físico, puede ser perfectamente aplicable al campo emocional. Toda fricción, toda contradicción, todo roce, toda expectativa (fricción en anticipación), siempre ha sido, es y será la fuente de dolor emocional y si se mantiene en el tiempo, se convertirá en el centro de lo que en occidente se conoce como enfermedades físicas. Curiosamente, en occidente podríamos disminuir los riesgos de enfermedades agudas y crónicas, catastróficas y terminales, tan sólo invirtiendo en un buen sistema educativo. Pero es más rentable para el poder profundo, tener al populacho ignorante de estos asuntos.

La ataraxia, por su parte, aunque su referencia es más bien filosófica, se describe como un estado de tranquilidad mental y emocional, una especie de serenidad imperturbable, considerada por como un objetivo deseable en la vida humana. Alcanzar la ataraxia implica aceptar lo que está fuera de nuestro control y cultivar una actitud de desapego como resultado de superar la resistencia. Un lector desprevenido o desacostumbrado, podría interpretar que lo que la ataraxia propone es la inmovilidad, la mediocridad, la apatía, el no hacer nada; y tiene todo el derecho, pero si no es capaz de comprender eso, es mejor dejarle que la vida lo zarandee como le plazca; sino, de qué van a vivir el sistema financiero, el de salud, el farmacéutico, el bancario, el de pensiones, etc. 

Es notable un patrón consistente en la conducta humana desde variadísimas dimensiones del individuo que lo inclinan siempre hacia la resistencia; sin negar que muchas veces es la resistencia la que catapulta la creatividad humana en la búsqueda de soluciones de problemas. Pero el patrón al que me refiero, no enmarca ningún interés en solucionar nada, simplemente quejarse o no aceptar el ahora, el presente como es. Por ejemplo, no aceptar que está lloviendo y que no traje el paraguas, es una resistencia innecesaria e infantil; quejarse del calor, del frío, de la situación del país, de el familiar aquel... Quejarse de cualquier cosa cuya solución no depende ni directa ni indirectamente o por lo menos no inmediatamente de cualquier cosa que en el momento presente sea lo que es, siempre generará resistencia. Estas manifestaciones tienen un claro origen en traumas infantiles no resueltos pero que cuando crecemos, creemos que se superaron. No es así, simplemente las hemos aprendido a racionalizar según el grado de sofisticación intelectual de cada uno.

El antídoto para las enfermedades (cuyo origen es la resistencia), es la Ataraxia. 

Ahora bien, puedes estar o no de acuerdo; pero si leíste hasta aquí y no sabías o simplemente sospechabas un poco sobre esto, ahora por mi culpa, no te va a ser más fácil racionalizar las enfermedades o peor aún, responsabilizar a la Divinidad bajo el mantra de: "Dios actúa de formas misteriosas".

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